Ante todo, este artículo pretende ser una pequeña recopilación de trucos y sugerencias sobre cómo iniciar a esa persona que te pregunta por el rol. Lo que me funciona o gusta a mí no tiene por qué servir para todo el mundo, por lo que invitamos a quien quiera a participar a través de los comentarios.

No soy de jugar todas las semanas pero tengo 3 partidas habituales que jugamos una vez al mes. Eso suma unas 12 personas. La mayoría publica alguna cosilla en redes sociales, ya sea alguna captura de pantalla — cuando jugamos online — o foto de dados, hojas de personaje y chuches — cuando jugamos de manera presencial –. A parte de servirme de retroalimentación sobre si les ha gustado la sesión o no, suele tener la consecuencia que cada vez más gente quiere saber de qué va ese juego.

Con esta introducción, queda claro que no hablo de jornadas y similares, en las que no tengo experiencia y seguro que hay personas mejor cualificadas para eso.

Sin más preámbulos, estos son mis trucos/consejos:

1.- A jugar se aprende jugando

Imagen de Alexa en Pixabay

Lo esencial es proponerles una partida un día que consigan cuadrar agendas — eso también forma parte de la experiencia rolera por excelencia –. Se les explica por encima de que tratan este tipo de juegos – seguro que todo el mundo lo ha explicado muchísimas veces – y se les ofrece hacer una partida.

Es tentador mandarles un enlace a nuestro canal de streaming o a algún canal famoso pero, si no somos capaces de hacerlo igual de bien, nos estamos complicando la vida innecesariamente. Eso suponiendo que sean capaces de ver 4 o 5 sesiones de más de 2 horas cada una.

Si preguntan, es que quieren jugar. Propón una partida.

2.- Pregúntales sus preferencias

Ya sean pelis, series, libros, comics o aficiones seguro que hay alguna ambientación que haga más fácil que se metan en el juego. Procura elegir un sistema que sepas manejar o que sea muy ligero. Es mal momento para ponerte a probar ese juego que lleva años en la estantería y que te leíste en diagonal cuando llegó a tu casa.

Si necesitas consejos para elegir sistemas, tienes un fantástico artículo en este mismo blog: 14 propuestas adecuadas para introducir a nuevøs rolerøs

3.- El gancho

Poca gente me pregunta directamente por el rol. Siempre lo hacen a través de alguna persona que participa en alguna de mis partidas. Esa persona, la culpable de publicar en redes, será tu gancho en la partida de demostración. Es una persona que conocen, que tiene experiencia y que te/les va a ayudar con las dudas que tengan durante la partida.

Es importante que el nuevo grupo esté formado por gente que se conozca. Al principio todo el mundo estará bastante cortado, si se conocen previamente es una barrera menos que tienen que superar. Una pequeña charla previa sobre cualquier tema ajeno al rol, en lo que llega el resto de participantes también es una buena manera de relajar el ambiente.

4.- Reglas, las justas

La mejor manera de meterse en faena es jugando. Usar personajes pregenerados, explicar la hoja y las tiradas y comenzamos. Cuando tengamos que usar una parte de las reglas que no se haya explicado hasta ese momento, se para un momento y se comenta.

Usa siempre herramientas de seguridad. Aunque conozcas a las personas desde hace tiempo, seguro que hay alguna fobia que no te han contado: serpientes, arañas, medusas con algunas de las que me he encontrado (deja de pensar en como metí medusas en una partida y céntrate en lo importante). Te ahorrarás disgustos y malas experiencias si siempre usas y explicas las herramientas de seguridad.

Si no conoces estás herramientas te invito a leer este artículo de la Mirada de Gorgona

A la hora de explicar la hoja de personaje es una buena práctica el dejar alguna cosilla de la hoja sin completar: una habilidad, una ventaja o alguna pieza de equipo que creen que necesita el personaje pero que no está en el inventario, ayuda a que lo hagan suyo y le cojan cariño.

No metas al grupo en un fregado desde el primer momento. Deja que exploren un poco el mundo, que sientan la hierba bajo sus botas, el aroma de la ciudad (para bien o para mal), que prueben la cerveza local y deja que la aventura se presente a través de un PNJ conocido del gancho y que les haga una oferta muy generosa o que no puedan rechazar.

Cuando ya han jugado un rato y superado algunos obstáculos, dales un descanso para que se curen los rasguños y aprovecha ese momento para que presenten sus personajes o conexiones. Ya han tenido tiempo de ver las capacidades de los personajes, interactuar un poco y haber despertado su imaginación.

5.- El niño/La niña

Seguramente tengas una persona muy tímida que solo quiera mirar desde la distancia. Esto contradice totalmente el primer consejo. Para estos casos yo uso un personaje que sea una niña o un niño entre 6 y 12 años (a elección de la persona que lo vaya a interpretar). Este personaje no tendrá muchas capacidades pero en las pocas que tenga será muy bueno — una o dos, tampoco hace falta que sea especialista –. ¿Qué conseguimos con esto?

Conseguimos que esa persona esté dentro de la partida pero sin la obligación de participar: puede quedarse pegada a otro personaje y mantenerse al margen hasta el momento que tenga la confianza suficiente para actuar. Podemos tentarla con alguna acción en la que vendría de perlas su capacidad avanzada pero sin que se sienta obligada, dejando que sea ella misma quien se dé cuenta.

También conseguimos que otro personaje esté pendiente de proteger a la niña o al niño, que establezca conexiones de alguna manera y nos sirve de semilla para futuras sesiones.

6.- Pon turnos. La iniciativa es tu amiga

Aunque el sistema que estemos usando no tenga iniciativa o la escena no parezca necesitarla, es interesante establecer algún tipo de turno de palabra o mecánica para pasar el foco. Procura dejar claro que se puede pasar el turno, actuar más tarde o no actuar si no lo ven necesario.

Con esto evitamos que alguien acapare el foco. No es extraño que alguien se emocione con la partida y siempre quiera actuar primero o acaparar todas las miradas. Así evitas malos rollos y permites que todo el mundo, si quiere, tenga su oportunidad de formar parte de la aventura.

Espero que estos consejitos te sean de utilidad y siéntete libre de añadir alguno de cosecha propia o alguna anécdota que sirva de ejemplo.

Muchas gracias.

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